¿Còmo iniciò mi pasiòn por el Beisbol?
Llegamos al campo y a bajar todas las cosas, agua, maletas, bates, pelotas, y hasta comida, todo para disfrutar de aquel partido. Poco a poco fueron llegando los jugadores y comenzaron a calentar… yo estaba observando todos los movimientos desde las gradas, y con una seguridad en mí, de que ese juego era nuestro.
Finalmente inició el partido y empezaron bateando los jugadores contrarios, empezaron las porras, los gritos y los plausos, y yo gritando y aplaudiendo cada out, cada ponche, cada hit, cada carrera, pero, seamos sinceros, no sabía que significaba en realidad todo lo que estaba pasando en ese momento, pero la piel se me enchinaba y yo sabía que todo iba bien, y así, transcurrió el 1er inning, el 2do, 3ro, hasta llegar al 9no…Claramente oí decir: nomás 3 y nos vamos, la emoción se dejaba sentir, todo era felicidad, armonía, y cuando por fin cayó el tan esperado out 27, brinque de las gradas, sí, así se hace, ganamos como debió haber sido, fue lo que pensé… de repente todo mundo estaba felicitándose, abrazándose, la razón? con ese juego clave( como había dicho mi padre) habíamos pasado a la final, ver la cara de mi tío, de mi papá, y de mi familia, contentos, me hizo sentirme muy orgullosa de haber estado ahí apoyándolos.
Y el tiempo fue pasando y a casi 20 años de que eso sucedió, mi amor por el baseball fue creciendo cada vez más, conforme los años pasaban, me fui familiarizando con los términos: Dogout, Home, Home run, Wild pitch, entre muchos otros. Aprendí las reglas del juego, las señales, e intente jugarlo alguna vez. No sé que es lo que encuentro tan maravilloso en este deporte, pero sea lo que sea me ha dado muchas satisfacciones y me trae muy bonitos recuerdos…No puedo negarlo, muchas ocasiones especiales en mi vida, las he pasado en los parques de pelota, y sí, todavía se me enchina la piel cada que veo un partido, la adrenalina se hace presente en cada jugada, en cada lanzamiento, si bien este deporte lo aprendí por mi señor padre( de quien cada día me siento mas orgullosa), también herede de él, el amor por el mismo, y aún voy a echarle porras y seguimos celebrando tanto como campeonatos como derrotas y cuando estamos en casa… pues disfrutamos de un buen partido por televisión y aunque no siempre estemos deacuerdo… siempre nos deja un buen sabor de boca.
Todo sea por amor al Baseball.
Muii Bonito :’D